Nuestras demandas para el Año Internacional para la Eliminación del Trabajo Infantil

Nuestro objetivo principal es eliminar el trabajo infantil en todos los países del mundo garantizando una parte justa de los recursos, las políticas y la protección social para las niñas y niños más marginalizados y sus comunidades.
 

Juntos, como una gran coalición de sobrevivientes, colaboradores y activistas, vamos a defender nuestras demandas en la mayor cantidad de lugares posible. En los más importantes encuentros políticos mundiales, en parlamentos, escuelas, universidades y en comunidades de todo el mundo, vamos a llevar el trabajo infantil a todos los escenarios de debate y un sobreviviente a cada plataforma.


Nos comprometemos a garantizar que 2021 no vea un aumento del trabajo infantil por primera vez en dos décadas. Haremos un llamado a los autoridades mundiales, nacionales y locales a que conmemoren este año no solo hablando sobre esta injusticia, sino también generando cambios para eliminarla.

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UNA PARTE JUSTA DE

LOS RECURSOS

Hacer realidad los derechos de las niñas, niños y sobrevivientes más marginados mediante presupuestos justos para sacarlos de las situaciones de trabajo infantil y ponerlos en la escuela, lo que incluye servicios públicos esenciales a nivel local y nacional para terminar con la explotación dentro de las comunidades más marginalizadas. A nivel internacional, los países más ricos deben comprometerse a destinar una parte justa de la AOD y del alivio de deudas a mejorar la situación de la infancia más marginalizada.

UNA PARTE JUSTA DE

LAS POLÍTICAS

Las víctimas del trabajo infantil deben ser amparadas por una parte justa de las políticas públicas, de la justicia y de la protección ante la ley mediante la implementación y la aplicación de las políticas y leyes existentes y la creación de legislación y políticas nacional y regional para reducir brechas contra el trabajo infantil.

UNA PARTE JUSTA DE

LA PROTECCIÓN SOCIAL

El trabajo infantil no va a terminar sin que sus víctimas y sus familias tengan acceso a una parte justa de la protección social. Los sistemas de bienestar y de asistencia disponibles para muchos niños y niñas deben extenderse a la parte de la infancia más marginalizada que más lo necesita.